Movimiento de la mancha de hidrocarburo
Las características de una mancha de hidrocarburo y las condiciones hidrometeorológicas a las que está expuesto son muy importantes para analizar adecuadamente un siniestro ya que nos permite predecir el movimiento y transformaciones que esta mancha puede tener.
Se ha comprobado de manera experimental que una mancha de hidrocarburo flotante se moviliza influenciada por el viento a un 3 % de la velocidad del mismo. Asimismo en presencia de corrientes superficiales la mancha se verá influenciada en un 100 % por la velocidad de estas. Por lo tanto el hidrocarburo se trasladará a través de un vector resultante entre el viento y las corrientes superficiales, en las proporciones mencionadas, sumado a otros factores como por ejemplo las mareas.
Los modelos de derrames pueden ser muy confiables, no obstante lo cual las predicciones sobre los movimientos y posible destino de la mancha de hidrocarburo en el mar deben ser verificadas a través de una vigilancia aérea regular.
Es difícil distinguir desde el aire entre hidrocarburo derramado y otro tipo de fenómeno como sombras de nubes, bosques de algas en aguas poco profundas, sedimentos de ríos, diferencia de color en dos masas de agua adyacentes, etc. Es por esta razón que es necesario, una ves identificado una posible mancha de hidrocarburo desde el avión, sobrevolar el área lo suficientemente bajo como para permitir una verificación positiva.
Es importante contar con conocimientos de campo, de las condiciones hidrometeorológicas y de las propiedades del hidrocarburo para realizar una correcta evaluación de la situación.
La apariencia de los hidrocarburos derramados en el mar varía según sus propiedades y los cambios físicos y químicos que haya sufrido por los procesos de curtido por la intemperie. Inicialmente las partes más gruesas y densas aparecen como áreas negras compactas, mientras que a medida que avanza el proceso de emulsificación el color se torna marrón, anaranjado o amarillento. En contraposición las partes más delgadas y menos densas tienen apariencia de películas iridiscentes o plateadas. Estas características son relevantes no solo para la identificación y seguimiento de una mancha sino también para su cuantificación, tres elementos fundamentales para la implementación de acciones eficientes contra derrames de hidrocarburos.

