Efectos de los derrames de hidrocarburos

Efectos de los derrames de hidrocarburos

Al mar se lo ha considerado siempre como un sumidero sin límite capaz de absorber una cantidad infinita de contaminantes. La realidad es que el mar es un ecosistema muy complejo con un equilibrio dinámico entre numerosos factores físico-químicos que determina la vida de numerosos organismos. Si bien el ambiente marino posee una gran capacidad de depuración también, como todo ecosistema, tiene sus límites de tolerancia, por lo que la introducción de grandes cantidades de sustancias químicas, como el petróleo y sus derivados, altera dicho equilibrio sobre todo en las zonas costeras y de baja profundidad.
En los últimos años se ha tomado más conciencia sobre la necesidad de extremar las precauciones en cualquier actividad potencialmente contaminante que se realice en ambientes costeros y marinos, en parte por el impacto mediático de los incidentes (y las mortalidades masivas de animales marinos que provocaron), la acción de organismos no gubernamentales (rescate de fauna empetrolada, difusión, investigación, denuncias, etc.), trabajos científicos, incorporación de normativas y practicas más seguras ambientalmente en el ámbito oficial y privado, etc.
No obstante esto, los avances en materia de prevención y actuación ante derrames de hidrocarburos en el mundo se deben, en gran medida, al accionar de la Organización Marítima Internacional (OMI).

A parte de los diferentes hidrocarburos, el petróleo contiene otros componentes como sulfuro, nitrógeno y diversos metales pesados, y que todos, de una manera u otra, afectan negativamente a los animales. Por tanto el grado y tipo de toxicidad dependen, en gran medida, de los componentes del crudo y de su grado de refinamiento.
El hidrocarburo derramado puede depositarse en los sedimentos como residuos densos o flotar como pequeñas manchas de alquitrán-asfalto que pese a no mantener intactas las propiedades contaminantes originales (por la pérdida de sus compuestos volátiles y solubles) provocan gran daño a las aves y otros organismos marinos.
Los contaminantes macroscópicos como el petróleo son físicamente perjudiciales para animales como aves buceadoras, lobos marinos, focas, tortugas, cetáceos, o animales que viven en costas rocosas afectadas por derrames. Dicho perjuicio aumenta sensiblemente en zonas arenosas, manglares, marismas y humedales, ya que los residuos se acumulan en los sedimentos, y sus efectos se convierten en “crónicos”, esto es, que ejercerán su efecto nocivo a lo largo de mucho tiempo.
Algunos componentes tóxicos pueden penetrar en la cadena trófica, siendo concentrados y reconcentrados miles de veces por la biomasa marina, constituyendo esta bioacumulación, quizás la consecuencia más grave de la contaminación del ambiente marino. La toxicidad aguda se atribuye a la mayor concentración de hidrocarburos aromáticos y entre éstos a los de menor peso molecular, que representan del 0,2 al 7% de los hidrocarburos totales.
Algunos de los hidrocarburos presentes en el crudo presentan también alta toxicidad para el ser humano, como los ya mencionados hidrocarburos aromáticos simples y los policíclicos (PAH), como ser:

  • Benceno (cancerígeno, irritador de mucosas, depresor)
  • Tolueno (sistema nervioso, debilitamiento, insomnio, fatiga)
  • Xileno (irritación del sistema nervioso, neumonía, insuficiencia renal y hepática)
  • PAH (cáncer de piel y pulmón).

Metales pesados, entre los más perjudiciales están:

  • Arsénico (daños en el tracto intestinal y pulmón)
  • Cadmio (cancerígeno, daños renales y hepáticos, hipertensión)
  • Zinc (nauseas, debilitamiento, fatiga)
  • Mercurio (envenenamiento y muerte)
  • Plomo (insuficiencia renal, afecciones al sistema nervioso, anemia, parálisis)
  • Vanadio (descalcificación ósea, afecciones cardiovasculares)
  • Amianto (cáncer de estómago e hígado)

Se considera que las emisiones de gas no representan un riesgo ambiental significativo, aunque la posibilidad de explosión constituye un riesgo para las personas y los bienes. No obstante esto, Patin (1999) describe diversos efectos del gas en peces, aunque estos son  localizados durante la perdida.
La contaminación por petróleo también puede ser muy perjudicial para piscifactorías costeras, en especial para las jaulas de salmones y las bandejas de ostras, y para los centros recreativos, como las  playas, los centros de deporte acuáticos, etc.

El impacto biológico de un derrame dependerá de varios factores, entre otros:

  • El tipo de hidrocarburo derramado que determina la toxicidad, distribución y persistencia del derrame.
  • El volumen de hidrocarburo derramado.
  • Las condiciones hidrometeorológicas que determinan el comportamiento y distribución de la mancha.
  • Las características físicas del ambiente “receptor” que determinan la persistencia del hidrocarburo derramado
La sensibilidad o vulnerabilidad de los sistemas biológicos que determina la severidad del impacto.

Los derrames de hidrocarburos pueden causar, no solo un impacto ecosistémico sino un serio impacto económico en las actividades costeras y de explotación de recursos marinos.
Muchas veces el daño es temporal debido principalmente a las propiedades físicas del hidrocarburo generando condiciones molestas y peligrosas. Los efectos tóxicos sobre los organismos marinos son resultado de la composición química del hidrocarburo así como de la diversidad y variabilidad de los sistemas biológicos y su susceptibilidad a la contaminación.

En cuanto al impacto de los hidrocarburos en áreas costeras, los efectos de los hidrocarburos dependen de muchos factores, entre ellos, de sus propiedades: Productos refinados livianos, con una alta proporción de componentes volátiles e inflamables pueden implicar un serio riesgo de incendio y explosión, pero como estos hidrocarburos se evaporan rápidamente sus efectos físicos pueden ser contenidos más fácilmente.  Los componentes de alta toxicidad solubles en agua o volátiles pueden causar efectos químicos y fisiológicos graves sobre la vida marina. Por otro lado, los hidrocarburos crudos curtidos por la intemperie, fuel oils pesados y emulsiones de agua en hidrocarburo (también denominado “mousse”) pueden provocar contaminación física de grandes extensiones de costas y estructuras, debido a su naturaleza viscosa y alta persistencia.

1. Efectos del hidrocarburo sobre la vida marina:

Los efectos de la contaminación ambiental por hidrocarburos son variados, tanto por la toxicidad sobre los individuos como por los perjuicios  ecológicos que acarrean.  Estos efectos pueden deberse tanto a las propiedades físicas (contaminación física y asfixia) como a la composición química de los hidrocarburos (efectos tóxicos e impregnación).  La vida marina también puede verse afectada por las tareas de limpieza, e indirectamente por la degradación de su hábitat.
Los principales daños a la vida marina son:

  • Muerte directa de los organismos por cubrimiento y asfixia.
  • Muerte directa por “envenenamiento” por contacto y exposición a tóxicos solubles en agua.
  • Muerte de formas juveniles de organismos con mayor sensibilidad.
  • Destrucción de las fuentes básicas de alimento, como el fitoplancton y zooplancton, rompiendo la cadena alimenticia y perjudicando la dinámica ecosistémica.
  • Disminución en la respuesta inmunológica en algunos mamíferos y aves que sufrieron empetrolamiento.

Contaminación física y asfixia
Toxicidad
Acumulación e impregnación
Interacción entre el hidrocarburo y los sistemas biológicos

Efectos de los fuel oils pesados sobre la vida salvaje
Impacto de actividades de prospección sísmicas

2. Impacto de los hidrocarburos sobre actividades antrópicas:

Impacto sobre actividades recreacionales
Impacto sobre la Industria
Impacto sobre Pesquerías y Acuicultura

3. Impacto de derrames de hidrocarburo sobre hábitats marinos específicos:

Ver Cuadro

 

Efectos sobre la fauna y la flora

Aves
Las gaviotas pueden evitar un derrame y adaptar su dieta. El peligro está en que se impregnen con el petróleo derramado. Los Pingüinos y en menor medida los cormoranes son los más perjudicados.
Crustáceos
Tienen menos movilidad que los peces, pueden verse afectados tanto por cubrimiento como por falta de alimento.
Cefalópodos
Los pulpos y calamares son oportunistas, por lo que, dependiendo de las condiciones del derrame, podrán alejarse en busca de alimento alternativo.
Bivalvos
Su escasa o nula movilidad les impide migrar, evadiendo el derrame, en busca de alimento. Su condición de filtradores hace que concentren componentes tóxicos de los hidrocarburos que son solubles en agua. Viven tanto en zonas rocosas (mejillones) como arenosas (almejas).
Mamíferos marinos
Los derrames de hidrocarburos producen efectos negativos en los mamíferos marinos a nivel inhalatorio, gastrointestinal y por contacto con piel y mucosa
Plancton
Sus componentes son la base de la cadena alimentaria. Determinados hidrocarburos pueden intoxicarlos y las microalgas no pueden realizar la fotosíntesis. Sin embargo, en mar abierto y agitado están en constante renovación por lo que el impacto podría ser menor.
Peces
Los peces pelágicos pueden evadir la mancha de petróleo con mayor facilidad emigrando a otras zonas en busca de alimento. Los peses bentónicos pueden resultar intoxicados por los componentes pesados que sedimentan en el fondo.
Cirripedios
Son crustáceos adheridos a un sustrato (rocas, etc.), por su falta de movilidad no se puede desplazar en busca de alimento (plancton). Puede impregnarse de hidrocarburo.
Algas
La capa de hidrocarburo en el mar (sobre todo los pesados) no deja pasar la luz y no les permite realizar la fotosíntesis. Las macroalgas de ecosistemas intermareales pueden impregnarse de hidrocarburo.